¡Cuidado con la automedicación durante el embarazo!

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Además de observar como su cuerpo cambia al ganar peso durante nueve meses, así
como sintiendo malestares propios del estado de gravidez, una de las situaciones más
complejas que deben manejar las futuras mamás, es aprender a pensar en el bienestar de sí misma y del bebé que lleva abordo. En aceptación a lo que es la estructura mental y
emocional de los seres humanos, a la mayoría de las personas les cuesta pensar primero en las consecuencias de sus actos para otros, antes que para sí mismo. Me atrevo a afirmar que solamente las madres están dispuestas a sacrificar su bienestar a favor de sus hijos.

No obstante, especialmente durante los primeros meses de embarazo, se presentan
con frecuencia hechos, que no pretendemos atribuirle a la falta de amor maternal, en
algunos casos nos permitirían pensar que la futura madre no está pensando en su bebé,
porque actúa con el interés único de librarse de algún malestar físico considerado “normal”
en su estado (dolor de cabeza, mareo, vómitos y otros) y acude a la automedicación, sin
pensar en las consecuencias que pueda tener en el bebé, el hecho de administrarse
medicamentos sin prescripción médica.

Sobre la práctica cada vez más “normal” de la automedicación, los especialistas han
expresado mucha preocupación. En este sentido, investigadores de las facultades de
Ciencias Médicas y Humanidades de la Universidad Nacional de La Plata Argentina
(UNLP), y de la Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires (FEMEBA),
realizaron un estudio entre los años 2007 y 2008, en hospitales públicos de Buenos Aires, el cual reveló que cerca del 32 % de un total de 1338 mujeres que esperaban un bebé, se
automedicaron durante la gestación. Observaron que “si bien la automedicación se traduce
en un riesgo para la salud, existen situaciones que hacen de éste un hábito especialmente
preocupante en el embarazo”.

En la investigación se agrega que la mayoría de las gestantes que se automedicaron
lo hicieron utilizando múltiples fármacos. Al respecto, uno de los líderes de la
investigación, el doctor Gustavo Horacio Marín, concluyó que “considerando la
clasificación de riesgo de la Agencia Reguladora de Alimentos y Medicamentos de Estados
Unidos (FDA, según sus siglas en inglés), se detectó que un 3,2 % de los medicamentos
consumidos tenían una contraindicación absoluta para su uso en el embarazo, por tratarse
de remedios que pueden afectar el desarrollo fetal, por ejemplo Isotretionina, que se
encuentra como componente de algunas cremas reparadoras de la piel; 7,2 % conllevaban
un riesgo cierto de alteraciones fetales, tal es el caso de algún antihipertensivo como el
Enalapril; y un 11,1 % (por ejemplo algunos descongestivos como Fenilefrina) que poseía
un riesgo potencial para las mujeres gestantes”.

“Si bien la automedicación se traduce en un riesgo para la salud, existen situaciones que hacen de éste un hábito especialmente preocupante en el embarazo”

La recomendación puntual en relación a este tema, dirigida especialmente a la mujer
embarazada es que pienses y actúes siempre en función de tu bienestar y el de tu bebé. No
te olvides que llevas en tu vientre tu tesoro más preciado. No te automediques, consulta
siempre a tu médico de confianza ante cualquier malestar.

Redacción: Dorys Villarroel

Fotografía: Fotolia